miércoles, 9 de marzo de 2011

Días de mala suerte mas otros con buena aura llegarán

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Sentado al pie de su cama, escribía con trazos profundos  los dictados que su mente ordenaba a unos dedos , cuyo movimiento se hallaba enturbiado por la circulación de ingentes cantidades de alcohol.

Mi vida se caracteriza por eso. Un continuo ir y venir. Un lugar nuevo, gente nueva, en definitiva, una vida nueva.
Es como si en mi devenir estuviese condenado a vagar por el mundo, siendo el esclavo de un ser cuyo poder y fuerza soy incapaz de medir.
Si tendré descanso o no es algo que ignoro. Si podré disfrutar del amor y la amistad por más de un mísero periodo de tiempo es algo que anhelo. Mi vida aquí se terminará en breves y te veo pasar de nuevo frente a mi calle. Un escalofrío de miedo y dolor bañados en ilusión inundan mi cuerpo.

Los garabatos que seguían a esto eran indescifrables. Su cuerpo y su mente comenzaban a  flaquear y se dejó acunar por el sueño,en el frío suelo, ajeno a cualquier preocupación o pensamiento. Nada importaba más que la evasión etílica. El dónde y el por qué carecían,ya, de importancia alguna.

2 comentarios:

  1. me ha encantado... hoy que la resaca es una puerta abierta en la que detrás está un poema desecho, me alentó leerte...

    mis saludos

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  2. Me gustó tu relato.Entre dudas y anhelos está la vida.
    Un beso

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