Me hace reír tu lógica moral y, en ocasiones, me pregunto quién cojones te crees para entrar en mi vida. Engañarme, manipularme y expulsarme de ella sin motivo relacionado.
Sé que estamos solos, una vez más me has tirado al suelo y me has demostrado que no hay más remedio que apoyar los brazos propios, sentir los ánimos de uno mismo y sacar fuerzas de flaqueza. Para qué? Para salir de tu maldito mundo lleno de veneno.
No me importa las noches que hemos pasado juntos, me es indiferente tu sonrisa por la mañana, me da exactamente igual tu risa y conversación inteligente. Sólo me importa tu traición. Esa es la palabra, traición, desconcierto.
La cultura no te justifica ni te hace esclavo.
Eres lo que eres y lo peor de todo es que empieza a no importarme.
Oscura, sin duda debió ser la noche que te llevó a conclusiones tan descarnadas.
ResponderEliminarSaludos